2ª Pausa Activa: Psoas «Del Miedo a La Delicadeza»

Antes de continuar, hagamos un pequeño viaje por nuestra primera Pausa Activa donde te cuento no a un nivel anatómico sino más energético, la función del Nervio Vago o Errante y cómo estimularlo, te cuento cómo abordo la práctica y obvio, te doy paso a tu propia experiencia con ella.  Si aún no la has visto, te sugiero que lo hagas aquí: Nervio Vago o Errante «Viaje Emocional A Través Del Cuerpo»,

Ahora sí, ¡Vamos a nuestra 2ª Pausa Activa. ¡Allá vamos!

Psoas; «Del Miedo A La Delicadeza»

Darse cuenta es un Despertar, y estar despierto libera

El estudiante preguntó al maestro:

Todas las emociones que siento: miedo, ira, alegría, tristeza, ¿de dónde vienen? El maestro le contesta: ¿De dónde viene tu pregunta? (koan)

Etimológicamente Psoas viene del latín y quiere decir músculo renal o área renal. Tiene entonces todo el sentido que a nivel energético afecte al meridiano del riñón, ya que el riñón es donde está nuestra energía según la medicina china.

Y las glándulas suprarrenales situadas sobre los riñones son las que producen las hormonas de cortisol y adrenalina, que se liberan con el estrés que actúa de la misma forma que el miedo.

También son las glándulas que afectan al primer centro energético o Chacra de Yoga,  asociado corporalmente con los pies, piernas y pelvis.

Aunque en esta práctica lo abordaremos en su parte energética, es importante conocer las bases y la ubicación de este músculo también llamado: Músculo Del Alma, de Lucha o de Huida o incluso como algunos fisioterapeutas dicen, ya suene menos «bonito» El Músculo Basura. (Mucho de lo que en él hay ya no sirve). 

Dada su ubicación y relación con el diafragma se encarga en un nivel energético de “reciclar” las emociones asociadas poniéndolas a la luz para que las veamos. Veamos cómo:

El Psoas se inserta en fascículos, o sea en varias zonas: tenemos el psoas menor y el psoas mayor que se relacionan íntimamente con el diafragma torácico. Ambos se unen en sus inserciones proximales (cercanas) y distales (lejanas) respectivamente a la altura de las últimas vértebras dorsales y primeras lumbares.

Y el psoas ilíaco o iliopsoas, presente en casi todas las acciones de la vida diaria como caminar, correr, sentarse e incluso respirar que además de relacionarse a través de sus inserciones lumbares y torácicas con los órganos del abdomen (función intestinal), es el músculo profundo del core, (esto es, nuestro centro) y es protagonista de la flexión de cadera que ayuda a estabilizar la columna lumbar”

También es el único músculo que conecta la columna con la pierna. Necesarias para la “Huida” en caso de necesidad; ejemplo: Miedo.

Curioso que el miedo (emoción asociada al psoas y al riñón) también esté en fascículos ya que emociones como la ira o la rabia entre otros son fascículos del Miedo.

No olvidemos que el Miedo como todo, también tiene intrínseca su otra cara; la Confianza que también tiene emociones en fascículos como la valentía, coraje, ó delicadeza entre otros.

Lo curioso y maravilloso de todo esto es que “ambos” el miedo y la confianza ¡comparten el mismo lugar en nuestro cerebro!, lo que es una magnífica noticia pues liberar uno u otro tiene que ver únicamente con nuestra atención. Ella será la que moverá nuestro sentir hacia uno u otro lugar.

Ahora bien, ¿qué es el miedo? ¿va por delante o por detrás de nosotros?. La mayor parte del tiempo corremos para que no nos alcance, y resulta que muchas veces está delante de nosotros y por lo tanto somos nosotros los que nos adelantamos al miedo. ¿Cómo? fabricándolo.

El miedo, al igual que la mayoría de las emociones, consta de una parte primaria y otra secundaria. El miedo primario es aquel que está intrínseco en el ser humano y está aquí para protegernos de algún peligro “real” y está compuesto por sensaciones incómodas y desagradables.

Y también existe otro miedo, el secundario. Este miedo no es real, y está compuesto por todas las ideas, pensamientos, recuerdos y preocupaciones asociadas al miedo original o “real”.

Es la suma de estos dos miedos lo que hace doloroso los procesos. Aceptar el miedo primario nos permitirá que el secundario cuide de sí mismo.

Abordemos pues nuestra práctica, a ver qué encontramos en ella.

PRÁCTICA

Necesitarás: Colchoneta, Bloques o libros, Una o dos mantas

En este enlace, encuentras el vídeo a la segunda práctica

Psoas «Del Miedo a la Delicadeza»

BONUS:  Audio cuento sobre el miedo

Cuento Sobre El Miedo

Es tu turno amigo-a. Cualquier cosita, escríbeme o comentalo por aquí.

De nuevo gracias por estar a ese otro lado y te des este espacio-regalo para tí. Nos vemos y leemos con un nuevo compartir, una nueva pausa el próximo Lúnes. Hasta entonces,

Recibe un amoroso abrazo

 

Maite Galende
mggullon@gmail.com
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