6ª Pausa Activa: Respiración «Tomémonos Un Respiro»

6ª Pausa Activa

Respirar esconde un gesto furtivo, tan íntimamente unido a nuestra vida, que a menudo no lo reconocemos. Sobre todo porque se mezcla con otros: Los que hacemos para andar, hablar, comer, etc.

Blandine Calais-German “El Gesto Respiratorio”

Hoy más que nunca (pues con nuestras mascarillas, nos tapamos las vías respiratorias), hablaremos de la respiración, aquella que no sólo nos da la vida sino que además siempre está aquí, en el ahora y como regalo, contínuamente nos devuelve al PRESENTE.

Si aún no conoces las Pausas, te recomiendo que comiences por el principio, la Primera Pausa Activa que puedes ver en abierto la encuentras el siguiente enlace  Nervio Vago o Errante «Viaje Emocional A Través Del Cuerpo»,

En la segunda Pausa Activa te hable del Psoas y a partir de ahora también queda abierta a todos los públicos. Mírala aquí:  «Del Miedo A La Delicadeza»

En la 3ª Pausa Activa, hablamos del Tórax con una mirada diferente; su  vinculación con la Abundancia, puedes mirarla aquí:  La Abundancia Está En Tu Tórax.

La cuarta pausa, nos encontramos con la Pelvis donde vemos qué idea tenemos de la pelvis, sus movimientos, sus limitaciones, y qué idea tiene ella de tí. puedes verla aquí: Pelvis, actualiza tu historia

La Quinta pausa hablamos de la Columna Vertebral, si si, esa que nos sostiene, y pretendo que se sienta Feliz y nosotros con ella claro. La encuentras en este enlace: Columna Feliz. Has de introducir la siguiente contraseña: PausaColumna.

Y hoy voy a comenzar contándote una historia real que a mí me fascinó:

Érase una vez en 1920 una maestra de educación física llamada Elsa Gindler que cayó enferma de tuberculosis cuando contaba únicamente con 21 años. Fue desahuciada por los médicos aconsejándosele que dejara la ciudad y pasara sus últimos días en el aire puro de los Alpes.

Para una joven maestra de clase trabajadora, esta opción estaba fuera de su alcance. Por aquel entonces no existía técnica alguna para paralizar el pulmón enfermo y dejarlo descansar para lograr su curación.

Gindler intuyó que si lograba, con quietud y paciencia, ser capaz de sentir algo de sus propios procesos internos y descubrir formas para estimular la curación en vez de obstaculizarla, podría sanar.

Los tejidos enfermos eran los de uno de los dos pulmones y Gindler se convenció que debía volverse tan sensible a su respiración, que pudiera permitir que el aire penetrara solamente en el lado sano de sus pulmones, mientras que la parte seriamente afectada permaneciera en relativo descanso.

Esta tarea auto-impuesta podría casi considerarse como una definición de lo que los estudiantes del budismo Zen llaman ahora “meditación”. La entrega total a la respiración.

Pero en ese momento Gindler nunca había oído hablar nada sobre el Zen y estaba experimentando por su cuenta, basada únicamente en su intuición.

Ya que la respiración requiere más de la actividad muscular que cualquier otra actividad vital, esto significaba un despertar muy generalizado de su propia flexibilidad muscular así como de sus procesos internos. Un estado de alerta de todo el sistema nervioso sensorial, porque, como una piedra arrojada al agua, cualquier excitación del organismo tiende a originar una reacción en el organismo completo.

En una situación tan crítica, cada perturbación en la respiración era muy aguda. Por otro lado, cuando pudiera sentir el funcionamiento interno, podría permitir conscientemente que las obstrucciones se disolvieran y dejaran de interferir con la tendencia innata del organismo a regenerarse.

Este descubrimiento que hizo Gindler y su aplicación práctica, dio vida a lo que hoy se denomina Consciencia Sensorial.

Gindler logró curarse  en un año para asombro de los médicos.

Aprendió a sentir su propio funcionamiento interno, a percibir y permitir los cambios en las actitudes que acompañan a este funcionamiento interno.

Y se dio cuenta también, que esta actitud hacia la vida era mucho más efectiva que aprender los métodos y prácticas de los otros.

Gindler ya no volvió a trabajar como educadora física y dedicó su vida a esta percepción interna.

Mientras nuestra respiración está sucediendo y lo hace todo el tiempo, nuestros tejidos internos son modelados por el aire que entra y sale. Cuanto más susceptibles son nuestros tejidos a esta capacidad de dar forma, más sensible será nuestra postura en el mundo, más creativos.

Cuando permitimos que nuestra respiración sea creativa una y otra vez, se crea la posibilidad de ser remodelados por nuestra respiración.

Conocí este método (esta meditación) hace más de 10 años en un taller al que asistí de anatomía para el movimiento “El Gesto Respiratorio” y no me ha dejado de impresionar desde entonces la belleza de lo simple, que no tiene porqué ser fácil.

Cuando estamos atentos y nos tomamos un respiro, podemos descubrir hasta qué punto nuestra estructura está remodelada por nuestra respiración. Los pulmones perfectamente bien adheridos, instalados en el interior del tórax, como dos grandes esponjas que tocan paredes internas anteriores, posteriores y laterales. Y en su centro, el esternón; un hueso por lo general elástico. A su lado llegan las costillas, que son huesos también flexibles adheridos a través de cartílagos. Y entre ellas, músculos que conectan una costilla con otra que dan permiso al aire para que entre y salga.

Los pulmones están distribuidos a cada lado de nuestro tórax y sus puntas situados bajo poderosos músculos que van desde el cuello hacia el brazo donde muchos tenemos problemas: La musculatura del hombro.

Esta musculatura es muy potente, rodeada de un valle de huesos que con amabilidad la sostiene. Recubren el hombro hacia el brazo, por detrás de la espalda. En muchos de nosotros están duros, contraídos y no es esa su función.

Abrir la posibilidad de a las delicadas actividades de la punta de nuestros pulmones depende de nuestros miembros superiores que han de permitir la elasticidad suficiente para que el aire fluya donde quiera fluir.

Lo más importante al respirar es permitir que la musculatura ceda en lugar de comprimirse.

Cuando nuestra respiración se pausa un instante tras la exhalación, abrimos una hermosa oportunidad para que todo encuentre su lugar en el organismo.

La práctica de esta Pausa Activa la abordo desde un lugar de consciencia sensorial donde permitiremos que nuestro organismo nos abra la percepción sensorial de nuestra respiración y un abordaje Somático LK Movimiento Inteligente donde vemos estrategias para que los músculos que rodean nuestros pulmones vivan y permitan que el aire llegue de una forma más amable.

Solo se llega a una claridad y precisión desde la práctica y nadie puede explicarnos nada sobre ello, así pues vamos a la práctica.

PRÁCTICA

Necesitarás: Colchoneta, Una silla

En este enlace encuentras la práctica en Vídeo

Toménosos Un Respiro

BONUS I

“Cuento sobre la Respiración”

Los cuentos, al igual que las metáforas o una leyenda, es una mentira que dice una verdad. Por lo tanto no hay que tomársela al pie de la letra…

Cuento Sobre La Respiración

BONUS II

En este enlace encuentras una Meditación

Deja Libre Tu Respiración

Con esta libertad en mi respiración y confío en la tuya, me despido hasta el próximo Lunes.

 

Maite Galende
mggullon@gmail.com
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